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CARTAS DE SHAMBALLA
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PRECIPITACIÓN EN EL
TETON REAL
(Parte II)
Por los
Amados Lanto y Confucio
26. 06. 1960
El Amado Señor
Lanto habla:
DESARROLLO DE LA PACIENCIA
Al igual
que en el ámbito de ustedes, también es menester en Nuestro Ámbito
desarrollar la paciencia, porque algunos de estos que requieren
asistencia en sus ámbitos, no son muy específicos ni van al grano. El
amable Jerarca escucha toda la historia de lo que le ha pasado a uno
-usualmente al vocero- en el pasado año. Finalmente, después de que ha
descargado toda su aflicción, el Jerarca le pregunta acerca de los demás
miembros de su reino, y el vocero contesta, "¡Oh, se me olvidó que vine
a decir tal y cual cosa!" Es entonces que la asistencia se da.
Igual
ocurre con el reino humano. Desde que el Retiro de las Montañas
Rocallosas fue abierto, transitan por nuestros corredores tantos seres
humanos interesados en leer los Pergaminos, e invariablemente
interesados en conseguir una entrevista con un Maestro Ascendido
Jerarca, no por lo que el Jerarca tenga que decirles, sino para decirle
al Jerarca, lo que ellos han hecho en esta encarnación o en anteriores,
sin saber ni pensar quizás que tan pronto como se llega a la presencia
de un Ser Ascendido, no es menester que le digas qué has hecho o
desecho, no sólo en una encarnación sino desde que te individualizaste.
Todo está allí contenido en tu aura, pulsando con tonalidades de rojo y
gris, así como también el bellísimo color agua y otros colores
constructivos. Cuando te paras en la presencia de tu Maestro Ascendido,
quienquiera que pueda ser, no hay vestidura que alguna vez se haya
perfeccionado, siquiera por los magos negros cuando estaban en el
confinamiento, o antes de su encarcelamiento temporal, que pueda ocultar
el aura de ningún ser humano o de ningún reino. No es lo que uno
dice, sino lo que uno ES, lo que determina la eficacia del servicio de
cada quien.
De
manera, Amados Míos, que vengan al Teton; amen esa Llama de la
Precipitación. Es suya con tan sólo pedirla. Atráiganla a sí mismos,
pidiendo humildemente, como siempre lo hago Yo cuando la contemplo, que
se extraiga de ustedes cualquier deseo sutil, conocido o desconocido, de
precipitar algo espectacular mediante lo cual el ser humano o externo,
tenga una glorificación temporal, sino más bien pidan humildemente, que
puedan precipitar todo el bien, ya que el Padre se complace en darles la
plenitud del Reino del Cielo, no sólo en el "dulce entonces" sino HOY
MISMO. Tal es la complacencia del Padre. Permitan AHORA, que toda
manifestación fluya, sea física, etérica, mental y emocional, desde
ustedes, y los haga un hombre o mujer de Dios, tal cual lo es el Maestro
Ascendido Jesús, y tal cual, mediante las mismas disciplinas ...
¡Nosotros fuimos también!
Repetir
la visita a un Retiro de un Maestro Ascendido es bueno, y quien lo haga
debe ser felicitado por ello; pero, ¿cuánto del sentimiento del poder
precipitador del Bien de Dios a través de ustedes para bendecir a la
vida traen de vuelta a través del cerebro, de los vehículos emocional,
mental, etérico y físico, y lo sostienen a pesar de las apariencias
humanas temporales durante un período de veinticuatro horas? Estos
Retiros de los Maestros Ascendidos se han abierto, como ustedes saben,
bajo la dispensación conseguida por Nuestro Señor, el Santo Aeolus, y
son constantemente anfitriones de los Iluminados de la Raza y de los
miembros alertas de la Gran Hermandad Blanca, así como también de seres
no ascendidos. Deseamos que ellos sean más que eso. Queremos que cada
vez que ustedes vengan conscientemente a Nuestros focos, pidan llevar de
vuelta consigo, el sentido de la realización, de manera que en la medida
que hayan desarrollado el poder para precipitar un elemento, puedan
PRECIPITAR EL PODER DE DIOS y Su Paz con la misma medida, energía y
vida.
Ahora,
hago la venia al actual Jerarca del Templo de la Precipitación, el Amado
Confucio.
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