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CARTAS DE SHAMBALLA
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CUERPO DE DIOS
(Parte I)
Santo Aeolus
21.
07. 1952
Una
vez más Me gustaría recordarle al lector que el establecimiento y
mantenimiento de Poderes Divinos específicos -los cuales conforman los
centros irradiantes para los ímpetus espirituales de la raza- son
atraídos, enfocados y mantenidos mediante el libre albedrío de la
conciencia de las inteligencias individuales que voluntariamente se
involucran en tales actividades.
Los
iluminados de cada era han afirmado que la Deidad, para expresarse
plenamente en el mundo de la forma, necesita un cuerpo, y que la
Inteligencia de Dios debe encontrar expresión y realización a través de
corrientes de vida dedicadas que forman parte de la raza la cual es la
beneficiaria de esta asistencia más que ordinaria.
El
establecimiento de los antiguos santuarios, Retiros y focos de Luz sobre
el planeta Tierra -así como sobre los demás planetas de nuestro sistema-
está directamente bajo la supervisión de los Padres Dioses de nuestro
universo, y desde los Templos de Fuego alrededor del mismísimo Sol, se
toman los núcleos espirituales para las Llamas que habrán de
establecerse dentro de esos focos espirituales; e irradiando desde allí,
sostienen el balance para las fuerzas constructivas a través de la
atmósfera baja en la cual la humanidad ha escogido operar.
ESTABLECIMIENTO DE LOS FOCOS DE LUZ
Cuando un ser individual que pertenece a la raza escoge darle alma a uno
de los Principios Activos del Elemento Fuego, y se ha preparado mediante
aplicaciones conscientes, centurias de disciplina y dedicación de sus
energías individuales, para tal honor, tendrá que pasar por los Salones
del Tribunal Kármico y ser investido con los poderes de la Llama del Sol
propiamente dicha. Luego, el centro flamígero de esa cualidad cósmica es
anclado dentro de Llama Insustenta de su propia identidad espiritual, y
al individuo se le permite encarnar para que, por conducto de sus
cuerpos internos y físico, la Llama pueda ser anclada dentro de la
sustancia de la Tierra, y con cada latido del corazón, aumente Su
momentum de poder y esfera de influencia.
Antes
del cierre de la encarnación, dicha persona tiene siempre que transferir
la responsabilidad de guiar y custodiar esa Llama, hasta que se pueda
conseguir un nuevo cuerpo para el "anclador" original, ocasión en la
cual vuelve a repetirse todo el proceso, y el momentum y poder de ese
flamígero Centro Espiritual se ve incrementado por la presencia en dicho
sitio del individuo en cuestión. Esto continúa, centuria tras centuria,
hasta que la Ley Cósmica determina que el foco ya tiene la suficiente
intensidad y permanencia; y luego al "anclador", junto con su banda
escogida de discípulos, se le permite encarnar una vez más y establecer
un foco espiritual permanente, el cual quedará como un centro irradiante
a través del cual se enfocarán permanentemente los poderes y
actividades del Cinturón Electrónico alrededor del Sol.
ACTIVIDAD DOBLE DE LOS RETIROS
La
actividad doble de los Retiros consiste, primero, de un poder energético
que atrae a las corrientes de vida de quienes están listos para ser
beneficiados por la aceleración de sus propios esfuerzos espirituales, y
segundo, la difusión de las cualidades espirituales, cuya presencia en
la atmósfera impide que la conciencia externa revierta a un completo
estado animal.
En
vista de que la cantidad y variedad de las cualidades cósmicas de la
Divinidad y los poderes y actividades del Fuego Sagrado alrededor del
Sol físico son ilimitadas, y que la evolución de las conciencias de la
raza hace posible que cada vez más seres auto-conscientes perciban las
cualidades y los poderes que pueden enriquecer a la raza, el proceso de
establecimiento, mantenimiento y expansión de los Centros Espirituales
es ininterrumpido. Y aunque el antiguo foco tiene un momentum y poder de
centurias de aplicación y devoción a la sustancia flamígera del Poder de
Dios, atraída y nutrida por la comunidad espiritual, nuevos centros y
focos han aparecido a lo largo de las centurias. Estos, al transcurrir
el tiempo, incrementarán en gran medida la herencia de la raza, y
exteriorizarán más de la Divinidad, no sólo a través de la comunidad,
sino también a través de la radiación, estimulando el crecimiento y
desarrollo de estas Cualidades dentro de la conciencia y naturaleza de
toda la humanidad que comparte igualmente el aliento, el agua, aire y
las sutiles corrientes etéricas -las cuales llevan los regalos de la
Divinidad a la gente, directamente y a través de estos Focos.
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