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CONSAGRACION AL MAESTRO
Señor Maitreya
¿Acaso tu mundo emocional es tu amo, o es el sirviente de la personalidad? ¿Es
tu mente la Mente de tu Maestro –tranquila y calmada para oír Sus Palabras; para
seguir sus instrucciones; para unirse a Él en la gozosa exteriorización del Plan
Divino; o es una tienda de enseres usados en la cual se guardan los desechos de
tus asociados; en donde reflexionas y reflexionas sobre las cosas sin
importancia? ¿Es tu cuerpo el Cuerpo de tu Maestro –labios consagrados a través
de los cuales ningún gesto que lastime debe pasar; ojos consagrados demasiado
puros para advertir la iniquidad? ¿Has pensado más allá del significado
superficial de esa sola frase?
Tú has dicho que tu conciencia pertenece a tu Santo Cristo Propio, y has hecho
una rendición mental, ¡pero el Santo Cristo Propio es demasiado puro para
percibir iniquidad! En el momento en que reconoces la imperfección, haces la
separación –¡entre el Santo Cristo Propio y tú! ¡En el momento en que entras de
nuevo a la conciencia de Perfección, te unes! EL SANTO CRISTO PROPIO NO ES UN
CUERPO; ES UNA CONCIENCIA QUE DEBE SER CULTIVADA. A través de las energías de tu
propio pensamiento y sentimiento, el Santo Cristo Propio se convierte en la
actividad de tu pensamiento y sentimiento de cada día y de cada hora; y de esta
manera creces dentro de Su plenitud.
USTEDES HAN CONSIDERADO A ESTE CRISTO PROPIO COMO ALGO APARTE QUE
INDEPENDIENTEMENTE ASUME EL MANDO DE USTEDES. SE LE CULTIVA A TRAVÉS DE SU
PROPIA ENERGÍA CONSCIENTE CADA DÍA, AMADOS. Consideren la actividad de cambiar
la cualidad de sus energías y conviértanse en un recipiente consagrado a través
del cual la Perfección de Dios pueda alcanzar el mundo de los hombres. ¡Esta es
la Maestría que Jesús logró –la Maestría de la Ascensión – la gran rendición de
las energías de la personalidad para dedicarse a los Negocios del Padre!
Desde Betania vinieron los pocos humildes justo antes del Domingo de Ramos que
ustedes celebran cada año. Recuerdo bien ese día. Había cerca de veinte personas
entre toda esa multitud que sabían que se iba a representar ese Gran Misterio
que empezó su pulsación cuando las alabanzas se elevaron desde muchas gargantas
mientras las ramas de palma se colocaron delante de los pies del burrito, y a
pesar de todo ello, de toda esa multitud –unos pocos días más tarde– ¿quién
estaba presente?
Amados, ¡hay mucho que considerar en la vida de su Maestro! ¡Hay mucho que
encarnar, a través de las energías de su propio mundo, para intensificar y
aumentar el poder del Cristo en donde se encuentran! Entonces OCUPÉMONOS de “los
Negocios de Nuestro Padre”, que aquellos que proclaman Amor a Dios, dejen salir
de dentro, la Presencia, y permitan que esa Presencia vaya libre en trabajo
activo. ¡LOS EMPLAZO! DONDE HABÍA UN CRISTO, ¡AHORA DEBE HABER MUCHOS! DONDE
HABÍA UN MAESTRO DE LA LUZ, AHORA DEBE HABER DIEZ BILLONES. Donde una figura con
túnica blanca, cabello bronceado al Sol entró triunfante a Jerusalén, parando de
vez en cuando para sentir las suaves orejas de ese dulce burro y para dar
bendiciones a Su paso; ¡AHORA DEBEN SER MUCHOS! Únanse entonces con los Grandes
Seres de Luz en la consagración de ustedes mismos y de las energías de su vida
al servicio.
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